Practical Thoughts Translated

¿Por qué no escribimos objetivos sobre la fluidez? (Seguna parte)

¿Por qué no escribimos objetivos sobre la fluidez? (Seguna parte)

Recientemente, presenté una charla para Speech Therapy PD, en donde dije audazmente que los terapeutas de habla necesitan alejarse del planteamiento de objetivos basados en porcentajes de habla fluida. ¡Esto no es un concepto nuevo, y no soy la única profesional que dice esto en voz alta! Por ejemplo, da una mirada al blog de Scott Yaruss respecto a este tema: ¿Por qué no escribimos objetivos sobre fluidez?

Después de mi comentario, un grupo de terapeutas en Facebook realizó un ameno conversatorio sobre la redacción de objetivos y la terapia de tartamudez. Realmente, la idea de planificar la terapia de los usuarios que tartamudean genera opiniones resistentes. Estas opiniones están basadas en nuestra filosofía terapéutica, en la forma en que fuimos entrenados, y en base a nuestra mirada hacia esta condición y hacia el impacto en la comunicación de nuestro usuario que tartamudea.

Luego de las interacciones en Facebook, presenté el “Desarrollo Profesional Summit” para Terapeutas del Habla por una hora en el mes de enero. Durante esa presentación y en la ronda de preguntas al finalizar, me di cuenta que quería dar mis propios pensamientos en nuestra página de blogs.

He recibido algunas preguntas de colegas, que específicamente se cuestionaban respecto a mi afirmación de cuando los objetivos son redactados en base al porcentaje de fluidez, porque pensaban que algún padre podría desafiarlos. El objetivo de mi comentario fue animarnos a ampliar nuestra mirada de lo que estamos intentando medir en la terapia de tartamudez.  ¿Por qué un padre puede desafiar este objetivo? Bueno, la tartamudez por naturaleza es variable.

Aquí hay un ejemplo:

Si tomamos un registro un martes por la mañana y el niño no tartamudea mucho… Estamos por buen camino ¿verdad?, la terapia está funcionando ¿verdad?, está cumpliendo los objetivos ¿no es cierto? Luego un jueves, tomamos registro y nuestro usuario está tartamudeando mucho, entonces hemos fallado ¿verdad?, el usuario no está esforzándose lo suficiente ¿verdad?

Para estar seguros, cualquier padre (o profesional) que entienda la verdadera naturaleza variable de la tartamudez debería estar apto para desafiar los objetivos redactados que demuestren un progreso en términos de porcentajes y fluidez del habla.

O…aquí hay una situación que es más problemática:

Qué pasa si el martes nuestras medidas de 90% de fluidez (arbitrariamente) se cumplieran porque el usuario estuvo ocultado su tartamudez (sustituyendo palabras, usando “mmm/ehh” como inicios, sin decir todo lo que realmente quieren decir). Después, el jueves, él estaba “tartamudeando normal” porque estaba desensibilizado a mostrar su tartamudez y se permitió comunicarse libremente; independientemente de la tartamudez. Ahora, ¿Cuál de estas situaciones demuestra un resultado de una comunicación efectiva? Claro que es el niño que tartamudea libremente y no la evade. Sin embargo, este niño “no alcanza” los objetivos arbitrarios de la fluidez. ¿Necesitamos decir más?

Basta decir que, no soy “anti-fluidez” soy “¡anti-expectativa de fluidez!”. Sería negligente si no mencionara que creo que una mayor fluidez puede ser un objetivo en la terapia de tartamudez. La habilidad del niño para utilizar estrategias que mejoren la facilidad y fluidez en el habla pueden ser medidas en la terapia de tartamudez. Sin embargo, ¡ninguno de estos conceptos son la medida completa para una intervención efectiva! De hecho, muchos usuarios no pueden usar técnicas o mejorar su fluidez con consistencia o por cualquier periodo de tiempo, a menos que también trabajen en los aspectos cognitivos y afectivos de la tartamudez, ayudando al entorno a comprenderlos y apoyarlos en su comunicación y disminuir el posible impacto negativo de la tartamudez en su calidad de vida.

Para resumir, la evaluación con enfoque amplio conduce a objetivos y tratamiento de enfoque amplio. La maneraen que redactamos los objetivos (y recopilamos datos) es importante, pero lo más importante es ¡POR QUÉ estamos redactando objetivos! Una comunicación efectiva para quieres tartamudean proviene de sentir que lo que tienen que decir es más importante que cómo lo están diciendo. Los usuarios que tartamudean nos necesitan para entender que aprender cómo manejar el la tartamudez es mucho más complejo que aprender cómo manejar el momento de tartamudez.

Para más información, visita nuestro Folleto de consejos prácticos sobre redactar objetivos de tratamiento en la terapia de tartamudez.

Para una visión más completa de la terapia de tartamudez en niños que tartamudean en primera infancia y edad escolar, consulte:

Terapia de Tartamudez en Primera Infancia: Una guía práctica.

Terapia de Tartamudez en Edad Escolar: Una guía práctica.

Escrito por Nina Reeves / Traducido por Alexandra Torrez